
06 — Historia
Una casa de familia, reinterpretada
El proyecto nace de una lectura contemporánea del patrimonio porteño: proporción, material y luz.
Residencia Porteña imagina un hotel de destino en Buenos Aires donde la gastronomía, el bienestar y la arquitectura se sostienen mutuamente. No se presenta como un edificio histórico documentado, sino como una casa urbana inventada con rigor: piedra cálida, nogal, bronce antiguo y una relación cercana con Recoleta.
El criterio es editorial. Cada espacio —lobby, suites, salón, spa— responde a una misma temperatura visual. La hospitalidad se expresa en el silencio de los materiales y en un servicio discreto.


